Sprint Planning
Al inicio del sprint, confirmamos qué vamos a entregar en las próximas 2 semanas y validamos prioridades. Participa tu punto de contacto y — cuando aplica — alguien del área comercial.
Sprints de dos semanas, entregables visibles al final de cada uno, revisiones con tu equipo en cada cierre. Tú ves el progreso en tiempo real — no en reportes mensuales de PDF que nadie lee.
El problema tradicional
El modelo clásico de agencia — propuesta inicial, tres meses de silencio, entrega final — funciona mal por dos razones: no hay corrección a medio camino y el cliente nunca aprende del sistema que le están construyendo.
Sprint Planning
Demo de cierre
Backlog
Retrospectiva
Daily stand-up
Handoff
Sprint Planning
Demo de cierre
Backlog
Retrospectiva
Daily stand-up
HandoffEl proceso
Aplica a cualquier proyecto — implementación de CRM, rediseño web, campañas de ads, automatización. Cambia el contenido de cada fase, no la estructura. Así sabes qué esperar antes de empezar.
Entendemos el negocio de verdad — no la versión de marketing. Revisamos métricas actuales, hablamos con tu equipo comercial, auditamos sistemas existentes. Al final tenemos un diagnóstico escrito y objetivos medibles para el proyecto.
Diseñamos la arquitectura del proyecto: qué se construye, con qué herramientas, en qué orden. Validamos con tu equipo antes de tocar nada. De aquí sale un backlog priorizado que alimenta los sprints.
Ciclos de 2 semanas. Cada uno entrega una pieza funcional: una integración lista, una campaña activa, una landing publicada. Al final de cada sprint hay demo de 30 minutos donde tu equipo valida.
Una vez construido el sistema, capacitamos a las personas que lo operarán. Entregamos documentación, playbooks y video-tutoriales. El sistema no depende de nosotros para funcionar.
Si lo prefieres, seguimos como el equipo que monitorea métricas, ajusta campañas y mejora el sistema cada mes. También puede ser solo por los primeros 3–6 meses hasta que tu equipo interno tome el control.
Cuatro puntos de contacto por sprint
Cuatro momentos por sprint, todos agendados en calendario desde el arranque. Sin llamadas sorpresa, sin reuniones imprevistas — pero tampoco sin visibilidad. Pasa el cursor por cada tarjeta.
Al inicio del sprint, confirmamos qué vamos a entregar en las próximas 2 semanas y validamos prioridades. Participa tu punto de contacto y — cuando aplica — alguien del área comercial.
A mitad de sprint, actualización corta por mensaje o call breve si hay bloqueos. Si todo fluye, es solo un status escrito — no te hacemos perder la hora.
Al final del sprint, demo en vivo de lo entregado. Ves el CRM configurado, la campaña corriendo, la landing publicada. Aquí se aprueban ajustes menores al cierre.
Al cierre, 10 minutos para que nos digas qué funcionó y qué ajustar. Esto alimenta el próximo sprint y evita que problemas pequeños se vuelvan grandes al mes siguiente.
Transparencia total
Tan importante como saber cómo trabajamos es saber cómo no trabajamos. Esta es la regla de cuatro: cada práctica positiva tiene su anti-patrón que rechazamos.
Tu equipo puede abrir el dashboard cuando quiera y ver métricas reales. No reportes mensuales de 40 páginas que nadie lee. La data es tuya, no nuestra, y vive donde todos pueden verla.
Cada sprint entrega pieza funcional — CRM configurado, campaña activa, landing publicada. No propuestas de estrategia de $30k MXN que son un PDF sin implementación. Si no queda operando, no se cobra.
Medimos lo que se conecta a ingreso: leads calificados, tasas de cierre, ciclo promedio, revenue atribuido. No métricas de vanidad (impresiones, alcance, followers) que no mueven la aguja comercial.
CRM, dominio, código, data — todo vive en tus cuentas. No candados tecnológicos que te obligan a quedarte con nosotros. Si al año decides cambiar de proveedor, no empiezas de cero.
Lo que nos respalda
No inventamos un framework propietario. Aplicamos Scrum — el estándar global para equipos de desarrollo — al contexto del marketing digital y la automatización. Estas son las credenciales que lo respaldan.
Lo que dicen nuestros clientes
La metodología Scrum suena bien en la teoría. Pero se nota en la primera semana del proyecto — cuando ya tuviste dos demos, el backlog está actualizado y los bloqueos se resuelven en días, no en meses.
Lo primero que cambió fue la ansiedad. Antes esperabas el reporte mensual y rezabas por no encontrar sorpresas. Con sprints de 2 semanas, si algo no cuadra, lo ves el viernes siguiente — no 30 días después.
Al principio me pareció exagerado lo de la demo quincenal — pensé que iba a ser tiempo perdido. En el mes 2 ya era la junta favorita de mi equipo. Ver el avance real, no un PowerPoint, hace toda la diferencia.
Habíamos trabajado con dos agencias grandes antes y siempre terminaba igual: proyecto inflado, entregable a destiempo, cero handoff. Aquí el equipo aprendió a operar el sistema — ya no dependemos del proveedor.
Como CFO aprecio que la estructura de pagos está amarrada a sprints. Pago por entrega visible, no por horas dedicadas ni promesas. Al final del proyecto sé exactamente qué compré y qué quedó funcionando.
Preguntas frecuentes
Poco. En semana 1 del sprint: 30 min de planning el lunes. En semana 2: 15 min de check-in, 30–45 min de demo el viernes, 10 min de retrospectiva al cierre. Total: ~1.5 horas cada 2 semanas para tu punto de contacto. El resto del equipo participa solo en demos cuando hace sentido.
Preferimos herramientas que tu equipo ya tenga — Notion, Asana, ClickUp, Jira, Trello, Google Workspace. Si no tienen nada, proponemos la que mejor encaja con el proyecto. Para comunicación diaria: Slack, Teams o WhatsApp, según como opera tu empresa.
Es exactamente lo que Scrum resuelve mejor que un proyecto cascada. Al final de cada sprint re-priorizamos el backlog. Si un tema nuevo entra con mayor urgencia, entra al próximo sprint y algo menos crítico se mueve. No reescribimos el contrato.
Sí. Al cierre de cada sprint hay un punto natural de pausa. Si necesitas parar 1–2 semanas por vacaciones, cierre mensual o cambio de estrategia, basta con avisar. Retomamos con el siguiente sprint sin perder contexto.
Scrum puro para la fase de construcción (fases 2 a 5). Para discovery (fase 1) usamos entrevistas estructuradas y auditoría técnica — no Scrum, porque el objetivo ahí no es entregar código sino entender el negocio. La diferencia la notas al arrancar.
No importa. No necesitas ser parte del equipo Scrum — eres el product owner del proyecto. Nosotros nos encargamos del resto. En la primera semana explicamos las cuatro ceremonias y qué esperar de cada una. Si prefieres, hacemos una sesión específica para tu equipo.
Siguiente paso
El diagnóstico gratuito es el mini-sprint de evaluación: 30 minutos para entender tu situación, 48 horas para entregarte un plan escrito. Si decides seguir, entras al primer sprint real. Si no, te queda el diagnóstico igual.